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Caminar de puntillas en los niños: qué es normal...

¿Su bebé camina de puntillas? Causas comunes y qué necesita saber

Cuando los pequeños dan sus primeros pasos, ¡es normal que caminen de puntillas! Sin embargo, si este hábito continúa después de los 2 o 3 años, es momento de prestar atención. La clave para que desarrollen una pisada saludable está en combinar la terapia física, el calzado correcto y la atención a las causas subyacentes.

Jasrah Javed
Por Jasrah Javed
a man in a white shirt is posing for a picture
Revisado por Jovan Mijailović

Published agosto 7, 2026

A kid toe walking in a living room barefoot.

¿Su pequeño da vueltas por toda la casa como si bailara ballet? Quizás lo notó la primera vez que su bebé empezó a caminar de puntillas. Ahora, cada paso que da es con la punta de los pies y el talón no toca el suelo.

¿Le suena familiar?

Si ve que su hijo camina así, no se preocupe, usted no es el único en pasar por esto. Muchos padres notan que sus pequeños caminan de puntillas y se preguntan si es normal.

¿La respuesta corta? Depende.

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Caminar de puntillas: ¿cuándo es normal y cuándo no?

Casi todos los bebés empiezan a dar sus primeros pasos caminando de puntillas. Es su manera de aprender a equilibrarse y coordinar sus movimientos; piénselo como las rueditas de apoyo cuando los niños aprenden a andar en bici. Su pequeño está perfectamente bien si puede apoyar todo el pie cuando se le pide, va alcanzando otros hitos del desarrollo y usted no nota rigidez en los músculos ni problemas de coordinación.

¿Cuándo debería preocuparme si mi hijo camina de puntillas? Preste atención si su hijo sigue caminando de puntillas después de los 2 o 3 años, si le cuesta apoyar la planta del pie por completo cuando usted se lo pide, o si nota rigidez y problemas para coordinar sus pasos.

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¿Cuándo es normal que los pequeños dejen de caminar de puntillas?

Diversos estudios han seguido de cerca a niños que caminaban de puntillas antes de los 5 años y medio, y los resultados son aliviadores [1]:

  • El 59 % dejó de hacerlo de forma natural a los 5 años y medio.
  • El 79 % corrigió esta postura por completo al cumplir los 10 años.

Los niños que superan de forma natural el caminar de puntillas a los cinco años a menudo pueden caminar apoyando desde el talón hasta la punta cuando se les pide, muestran una función neurológica normal y mantienen la flexibilidad del tobillo.

Sin embargo, si su pequeño sigue caminando de puntillas pasados los 5 años, lo ideal es consultar con un especialista. A veces, estos casos necesitan ayuda profesional y el calzado adecuado para guiarlos en su desarrollo.

A toddler walking on his toes while his mother is holding him.



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Señales de que caminar de puntillas puede ser un problema

Caminar de puntillas va más allá de la forma en que su hijo apoya los pies en el suelo. Preste atención a estos pequeños detalles:

Marcadores del desarrollo:

  • Retrasos en el desarrollo de la motricidad gruesa (como correr, saltar o trepar)
  • Retrasos en el habla combinados con caminar de puntillas
  • Dificultades con la motricidad fina (abrocharse botones, subir cierres o dibujar)

Los especialistas evalúan estos patrones porque suelen presentarse juntos. Si un niño camina de puntillas constantemente, es común que también muestre un desarrollo más lento en otras áreas.

Señales físicas:

  • Movimiento limitado del tobillo (a su pequeño le cuesta flexionar el pie hacia arriba)
  • Pantorrillas tensas o rígidas al tacto
  • Falta de equilibrio o tropiezos frecuentes
  • Dificultad para ponerse en cuclillas o levantarse del suelo

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¿Qué causa la marcha de puntillas?

Marcha de puntillas habitual

En la mayoría de los niños, la marcha de puntillas es un comportamiento habitual. Su hijo simplemente se ha acostumbrado a caminar de esta manera, sin que exista una condición médica subyacente, ya que tanto sus músculos como sus nervios funcionan correctamente.

Cuando no se identifica una causa estructural o neurológica, los médicos la denominan “marcha de puntillas idiopática” [2]. Este tipo de marcha es un diagnóstico de exclusión; es decir, los especialistas descartan primero otras causas para luego centrarse en corregir el patrón de caminata mediante terapia y ejercicios.

Los efectos a largo plazo de la marcha de puntillas habitual no tratada incluyen:

  • Cambios en la estructura del arco del pie
  • Aumento de la curvatura lumbar, lo que provoca rigidez en los isquiotibiales
  • Deficiencias posturales y desequilibrios musculares
  • Mayor riesgo de tropiezos, caídas y lesiones

Condiciones neurológicas

En algunos casos, el hábito de caminar de puntillas puede ser un síntoma de una condición neurológica. Por ejemplo, la parálisis cerebral espástica afecta el movimiento y la postura ya que los músculos de la pantorrilla se tensan y elevan el talón [3].

En estos casos, el pequeño no puede apoyar el talón por más que lo intente. Sin el tratamiento adecuado, los músculos de las piernas pueden acortarse de forma permanente, lo que provoca problemas prolongados para caminar y desequilibrios musculares en todo el cuerpo.

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Distrofia muscular

La distrofia muscular provoca debilidad muscular progresiva [4]. Es muy común que los niños con distrofia muscular de Duchenne comiencen a caminar de puntillas a medida que sus piernas pierden fuerza, ya que echan el peso del cuerpo hacia adelante para compensar la debilidad en los muslos. Con el tiempo, esto puede causar rigidez en las caderas y problemas en la columna.

Trastorno del espectro autista

¿Sabía que entre el 20 % y el 45 % de los niños con autismo caminan de puntillas? [1,5]. Aunque la ciencia aún investiga la causa exacta, los expertos señalan que está muy relacionado con la forma de procesar los estímulos sensoriales.

  • Con frecuencia, los pequeños con autismo que caminan de puntillas también presentan:
  • Desafíos en sus interacciones sociales
  • Retrasos en el lenguaje
  • Sensibilidades sensoriales
  • Conductas repetitivas

Para ellos, caminar de puntillas suele ser una herramienta para liberar tensiones, regular el exceso de estímulos o buscar sensaciones específicas.

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Problemas musculoesqueléticos

Existen ciertas condiciones físicas pueden hacer que los niños caminen de puntillas.

  • Tendón de Aquiles tenso: puede llegar a provocar la condición conocida como “pie equino”, lo que obliga mecánicamente al pequeño a caminar de puntillas. Sin la atención adecuada, esto podría alterar de forma permanente la forma de los pies [6].
  • Pie zambo: es una condición congénita en la que el pie apunta hacia adentro y hacia abajo. Cuando no se trata, los niños suelen apoyar el costado del pie o el empeine al caminar, lo que afecta la marcha a largo plazo y limita la movilidad [7].
  • Pies con arco alto: pueden hacer que apoyar el talón resulte incómodo. Por eso, muchos niños eligen caminar de puntillas para evitar molestias o no perder el equilibrio.

Problemas de procesamiento sensorial

¿Sabía que algunos niños caminan de puntillas debido al trastorno del procesamiento sensorial? Lo hacen para evitar el contacto del talón con el suelo y reducir el estrés sensorial, sobre todo en superficies como alfombras o baldosas [8]. Para ellos, apoyar el talón por completo puede resultar molesto o abrumador.

📌 Aunque la investigación sobre el procesamiento sensorial y la marcha de puntillas es limitada y solo unos pocos estudios sugieren una conexión [8],  este hábito es un patrón que muchos terapeutas ven a diario en sus consultas.

Los pequeños que caminan de puntillas por causas sensoriales suelen presentar:

  • Umbrales de vibración más bajos (sienten las vibraciones con más intensidad)
  • Problemas de equilibrio
  • Dificultades en la planificación motora
  • Mayor tendencia a tropezar cuando ponen a prueba su equilibrio

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¿Marcha de puntillas ocasional?

Muchos niños caminan de puntillas de forma inconsistente. Pueden caminar normalmente la mayor parte del tiempo, pero pasan a caminar de puntillas al jugar o cuando están descalzos.

Este patrón generalmente sugiere:

  • Comportamiento habitual: su pequeño aprendió a ponerse de puntillas en situaciones específicas y lo sigue haciendo por costumbre.
  • Exploración del equilibrio: los niños pequeños que aún están desarrollando la coordinación pueden caminar de puntillas cuando necesitan un extra de estabilidad.
  • Preferencias sensoriales: a algunos niños no les gustan ciertas texturas del suelo y se ponen de puntitas para evitar el contacto.
  • Factores emocionales: la emoción, el estrés o la ansiedad pueden hacer que caminen de puntillas en momentos puntuales.

Que camine de puntillas de forma ocasional no suele ser motivo de alarma, a diferencia de si lo hiciera siempre. Aun así, conviene vigilarlo y consultar con su pediatra.

¿Tiene algún beneficio que su bebé camine de puntillas?

Cuando son muy pequeños, caminar de puntillas puede tener sus ventajas. Les ayuda a:

  • Desarrollar el equilibrio y la coordinación
  • Fortalecer los músculos de las piernas
  • Recibir el estímulo sensorial que tanto necesitan

Sin embargo, esto solo es normal mientras están aprendiendo a dar sus primeros pasos. Si el hábito de caminar de puntillas persiste después de los 2 o 3 años, deja de ser beneficioso y podría causar problemas en el desarrollo.

A close up of toddler feet while they are toe walking.

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Caminar de puntillas: tratamientos para bebés y niños más grandes

El tratamiento dependerá de la causa subyacente y la gravedad.

Los enfoques conservadores incluyen:

  • Fisioterapia, especialmente ejercicios para la marcha de talón a punta, el fortalecimiento de las pantorrillas y la desensibilización sensorial, lo que favorece el desarrollo natural de la marcha.
  • Terapia ocupacional para tratar los problemas de sensibilidad.
  • Entrenamiento de la marcha para practicar caminar de talón a punta.
  • Actividades de desensibilización sensorial.
  • Uso de órtesis de tobillo y pie (AFO), ideales para corregir la pisada de puntillas, ya que mantienen una posición neutra del pie, aseguran el apoyo del talón y mejoran la coordinación motora.

¿Cuándo podría ser necesaria una cirugía?

  • Rigidez severa en el tendón de Aquiles
  • Deformidades estructurales de los pies
  • Casos que no mejoran con tratamientos convencionales

¡Actuar a tiempo marca la diferencia! Cuanto antes empiece el tratamiento, más fácil será para su pequeño desarrollar una forma de caminar natural y saludable.

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Caminar de puntitas: ¿qué significa para su pequeño?

La mayoría de los niños que caminan de puntillas lo superan de forma natural o responden de maravilla al tratamiento. El secreto está en identificar a tiempo los casos persistentes y abordar la causa de raíz.

Esta costumbre se convierte en un problema cuando continúa después de la etapa de la infancia temprana, sobre todo si a su hijo le cuesta apoyar por completo la planta del pie cuando se le pide. Que esto se solucione de forma natural depende de varios factores, como la edad en que comenzó, la flexibilidad del tobillo, el desarrollo general y el tono muscular.

¿La buena noticia? Con una valoración y tratamiento adecuado, la gran mayoría de los niños logra una pisada saludable. La terapia física, el calzado correcto y, en ocasiones, el uso de soportes ortopédicos, son excelentes aliados para guiar a su pequeño hacia una marcha natural.

Y hablando de calzado, elegir los zapatos correctos es vital para cuidar el desarrollo de los pies. First Walkers se especializa en calzado diseñado exclusivamente para pies en crecimiento, con características que estimulan una pisada saludable y ofrecen el soporte que su hijo necesita en cada etapa.

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La mayoría de las zapatillas para bebés son pesadas y rígidas, lo que frena el desarrollo natural de los pies. First Walkers soluciona este problema con diseños suaves, flexibles y adaptados a las necesidades ortopédicas de los más pequeños.

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Referencias

  1. M. Camia, “Toe walking in children and adolescents with autism spectrum disorder: relationship with sensory and motor functions,language, cognition, and autism severity,” Research in Autism Spectrum Disorders, Available: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1750946724001326
  2. L. M Shulman MD, “Developmental implications of idiopathic toe walking,” Journal of Pediatrics, Available: https://www.jpeds.com/article/S0022-3476(97)70236-1/fulltext
  3. Cerebral Palsy Guide, “Cerebral palsy toe walking: What causes it, and can it be treated?,” Cerebral Palsy Guide, Jul. 15, 2024. Available: https://www.cerebralpalsyguide.com/blog/toe-walking-in-children-with-cerebral-palsy/
  4. “Muscular dystrophy,” Physiopedia. Available: https://www.physio-pedia.com/Muscular_Dystrophy
  5. “Autism spectrum Disorder,” National Institute of Mental Health (NIMH). Available: https://www.nimh.nih.gov/health/topics/autism-spectrum-disorders-asd
  6. E. Sobel, M. Caselli, and Z. Velez, “Effect of persistent toe walking on ankle equinus. Analysis of 60 idiopathic toe walkers,” Journal of the American Podiatric Medical Association, vol. 87, no. 1, pp. 17–22, Jan. 1997, doi: 10.7547/87507315-87-1-17. Available: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9009544/
  7. “Clubfoot - Symptoms and causes,” Mayo Clinic. Available: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/clubfoot/symptoms-causes/syc-20350860
  8. J. H. Donne, J. A. Powell, M. C. Fahey, R. Beare, J. Kolic, and C. M. Williams, “Some children with idiopathic toe walking display sensory processing difficulties but not all: A systematic review,” Acta Paediatrica, vol. 112, no. 8, pp. 1620–1632, May 2023, doi: 10.1111/apa.16821. Available: https://doi.org/10.1111/apa.16821
Descargo de responsabilidad: La información de First Walkers tiene fines educativos e informativos sobre el calzado y la salud de los pies de los niños pequeños. Le recomendamos tener en cuenta las circunstancias particulares y consultar con un ortopedista cualificado ante cualquier condición específica.

Preguntas frecuentes

¿Caminar de puntillas es señal de TDAH o autismo?

Es verdad que caminar de puntillas es más frecuente en niños con autismo, pero también puede pasar en niños con TDAH u otras afecciones del desarrollo. ¡No se preocupe, no es exclusivo de ninguna condición!

¿Los niños neurotípicos también caminan de puntillas?

Sí. Muchos pequeños neurotípicos lo hacen de vez en cuando, sobre todo cuando están dando sus primeros pasos y explorando el mundo.

¿Es normal que camine de puntillas a los 20 meses?

Sí. A los 20 meses, es normal que caminen de puntillas en momentos específicos, como cuando juegan o están muy emocionados.

¿Cuál es la razón sensorial para caminar de puntillas?

A veces, los pequeños lo hacen para experimentar sensaciones diferentes en los pies, o al revés, para evitar texturas que les resultan demasiado intensas al apoyar toda la planta del pie.